Cadáver Exquisito
María Fernanda González Velasco
Universidad Anáhuac México - Campus Norte
Arquitectura - 2023
Antes de convertirse en edificio, la arquitectura fue gesto, trazo y ensayo; fue, en esencia, un acto lúdico. Bajo esta premisa, el ejercicio que presento adopta el cadáver exquisito como estrategia proyectual, ensamblando fragmentos de plantas arquitectónicas de Tadao Ando, Richard Meier, Kalach y Le Corbusier en una sola composición abierta, inestable y deliberadamente híbrida. Este ejercicio de cadáver exquisito, bajo la tutoría de María Carrillo como parte del taller de proyecto, surge del juego entendido no como evasión, sino como una forma rigurosa de pensamiento.

El juego aparece aquí, en primer lugar, como acto. No existe un programa fijo ni una finalidad utilitaria inmediata. El proyecto se construye a partir de reglas mínimas —recortar, superponer, rotar, ensamblar— que permiten que la acción se sostenga por sí misma. En este estado suspendido, las plantas dejan de ser soluciones cerradas para convertirse en piezas móviles, disponibles para ser reinterpretadas. El gesto lúdico libera a la arquitectura de su obligación de responder, al menos de inicio, a la eficiencia o a la coherencia formal.
Sin embargo, el juego también opera como herramienta. A medida que las decisiones se acumulan, el ejercicio revela un orden emergente: tensiones entre centralidad y recorrido, entre vacío y masa, entre control geométrico y contingencia. Las lógicas de cada autor no se diluyen; se enfrentan, se contaminan y se negocian. El juego, entonces, deja de ser solo exploración y se transforma en método, en un catalizador que activa nuevas lecturas espaciales imposibles de alcanzar desde un proceso lineal.
Texto enviado por los postulantes.
Publicado el 12 de enero de 2026 por Archivo de Imaginación ©.





